miércoles, 31 de agosto de 2011

Situación complicada

Últimamente he tenido muchas cosas que pensar y no he estado para nada en paz; tal vez este sea el día a día de todos los universitarios, pero en mi caso he tenido que tomar numerosas decisiones en estas últimas semanas y aún me quedan algunas pendientes. Por mencionar algunos ejemplos: he tenido que cambiar unas materias por otras, modifiqué mi horario matutino a mixto, he rechazado algunas ofertas de trabajo prometedoras en empresas de renombre, tengo que hacer el examen TOEFL lo más pronto posible, debo acreditar el inglés de una buena vez; entre otras tantas cuestiones que me mantienen pensativa y hasta aturdida.
Podrían parecer cuestiones no tan graves, pero estas situaciones me han afectado, he tratado de encontrar la mejor solución para no errar al tomar una decisión, y hasta el momento, le he dado mayor prioridad a mis estudios universitarios que a otras cuestiones.
Tengo el presentimiento que tal vez estoy haciendo mal en no aceptar las ofertas de trabajo que se me han presentado, porque tal vez en el futuro necesite trabajo y no lo encuentre, pero también, en el futuro puedo tener más opciones de empleo si tengo un perfil más completo. Realmente es un dilema, pero espero que las cosas vayan como debe ser y que al fin y al cabo logre las metas que me estoy proponiendo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Cuando los arroyos convergían  a la orilla de la playa, desbordaban grandes torrentes de agua sobre el mar. Las rocas, alrededor de la desembocadura, rompían las olas de la corriente embravecida al compás del viento.  Sobre la playa, a la distancia, el mar se tornaba morado desafiando el tono azuloso de las profundidades, aquel color era producto del choque de las rosas sobre las rocas, una combinación que contrastaba con la coloración natural del océano.

jueves, 18 de agosto de 2011

Rastro de Luna

De noche el viento soplaba con una engañosa calma, los arboles incrustados en la tierra eran agitados bruscamente desde la copa, la luna yacía inerme frente a la tierra suspendida en un clamoroso lienzo estrellado, lucía intacta, etérea, seductora, delirante.  El mar intranquilo golpeaba las rocas de forma impetuosa, devoraba cada palmo de tierra que rodeaba la costa, era el escenario perfecto para traer a la realidad la pesadilla más inconmensurable, más ociosa, más alucinante.